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4 de enero de 2012

El regalo que van a traernos los Reyes

Me gustaría saber cuándo se va a saciar nuestra hambre de gadgets.
Cuándo vamos a dejar de desear todos y cada uno de los nuevos aparatitos que salen al mercado.
Cuándo abandonaremos ese permanente síndrome de Diógenes, que nos obliga a poseer páginas y páginas de información que luego no utilizamos.

El e-book es el regalo de estas Navidades. Lo sabemos por su invasión de los catálogos publicitarios de nuestras tiendas favoritas. Puede que no lo hayas pedido, que ni siquiera te llame la atención, pero sabes que al final va a caer. Así que, una vez rendidos al aparatito, lo interesante es que el dispositivo aporta un concepto de información y de propiedad totalmente distinto al de la clásica enciclopedia por tomos: ¿para qué guardar todas esas hojas de papel, esos kilos y kilos de celulosa y tintas que sobresalen por cada esquina de nuestra habitación? ¿No es más sencillo llevar siempre contigo tu colección de obras favoritas, con tantos títulos que nunca acabas de leer ninguno?

Eso sí, como me lo traigan los Reyes voy a tener un problema. Y es que va a ser difícil encontrarle hueco en mi mochila. La pobre ya carga con un Netbook, un iPhone, un MP4, una cámara fotográfica digital, un iPad... y ya me lío con tantos cargadores. Pero qué moderno soy.

22 de noviembre de 2011

La moda de twitter


Probablemente a estas alturas todos conoceréis twitter, la red social de moda. Fue creada en marzo de 2006 por Jack Dorsey, y actualmente cuenta con más de 200 millones de usuarios. Se basa en el concepto del microblogging, 140 caracteres que lanzamos al mundo para, con un poco de suerte, recoger la cosecha de retweets (citas), un par de @menciones e incluso algún nuevo follower (seguidor). O simplemente para gritar al mundo lo indignados, enamorados (véase @Guti_SER) o aburridos que estamos.

Twitter puede ser utilizado de cientos de miles de formas distintas. Tantas que incluso su archivo público ha sido adquirido por la Library of Congress (la Biblioteca del Congreso de los E.E.U.U.) para ser conservado, lo que en mi opinión no deja de ser un poco excesivo, dada la naturaleza etérea de los tweets: incluso las más brillantes tuitstars son flor de un día. Leemos algo y en quince minutos lo habremos olvidado, mañana el trending topic será otro y habrá que cambiar las sábanas porque aquellas sobre las que acabas de despertarte ya están llenas del polvo de los spammers. Pero no importa, seguiremos dando coba a nuestros hastags preferidos, nuestros #metagatos personales.


Los twitteros nos hemos convertido ya en una tribu. Dentro de unos años, a lo mejor incluso nos recuerdan como los hombres que susurraban a sus smartphones.

16 de noviembre de 2011

El silencio documental

Imagina que eres documentalista.
Imagina que te encargan hacer una búsqueda, y los resultados que encuentras resultan escasos, irrelevantes, de cualquier modo insuficientes.

El silencio documental es un gran problema en nuestra profesión. Pero también para todos los internautas, medusas de la Red. Aunque las búsquedas de Google nos remitan a tres millones de páginas. Dime si alguna vez has utilizado los resultados de la página 347.

Quizá lo que ocurre es que hay tanto ruido que, si oímos algo, no podemos escucharlo. Que no tenemos tiempo para leer todo lo que deberíamos, y acabamos por no leer nada. Que es tanto lo que tenemos a nuestro alcance que no sabemos aprovecharlo. Que vivimos solos, aunque estemos rodeados de tanta gente.

  

17 de octubre de 2011

Sacando partido a las redes sociales


Uno de los grandes problemas de Internet en relación con la Documentación es el ruido general que impregna nuestras búsquedas. Tratando de afrontar nuestra confusión en el océano de información que es la Red, hemos convertido las redes sociales en nuestra guía del maremoto digital.


Las redes sociales se han convertido en la herramienta de expresión más utilizada por la población joven de nuestro país. Ahora nos conocemos, nos relacionamos, escribimos sobre nosotros y sobre los demás, sobre lo que nos gusta y lo que nos disgusta a través de estas plataformas electrónicas. Como el último juguete de moda, nos hemos enganchado a ellas sin saber siquiera los motivos, y nuestros hábitos comunicativos han cambiado.

Numerosos centros de información y empresas de todo tipo han creado perfiles en las redes para establecer nuevos canales de comunicación con sus usuarios y clientes, aunque en muchas ocasiones no saben cómo aprovecharlos realmente, y actúan como poco más que boletines electrónicos de novedades.

Otra vía de expansión es la que ofrecen las redes sociales profesionales y especializadas, que nos permiten encontrar información relevante al tema que verdaderamente nos interesa. Un ejemplo de ello es la red profesional Xing, que incluye un apartado dedicado a la Biblioteconomía y Documentación.

En el ámbito del ocio, podemos destacar la red de cinéfilos Filmaffinity y la bibliófila Entrelectores. En estas bases de datos inteligentes podemos encontrar cualquier libro o película que nos interese, información relativa a su publicación, y opiniones y críticas de los usuarios de la red. Si creamos un perfil en una de estas redes, podremos utilizar la opción de "recomendaciones", mediante la cual, según nuestras votaciones, la red nos ofrecerá otros libros o películas que podrían interesarnos.


Vista de la red Entrelectores